Nuestra historia
Hola, somos Alexandra y Ben.
Somos los padres detrás de Flyaway Fairy. Y como tú, conocemos este pelo.
Nuestra hija tiene ese pelo fino y precioso de bebé que se levanta en cuanto le haces una coleta. Cada mañana de cole, la misma batalla: agua que se seca en diez minutos, clips que se caen antes de comer, productos de adultos llenos de cosas que no queríamos cerca de la cabeza de una niña.
Alexandra es estilista personal y diseñadora de moda. La presentación es su profesión, y no podía arreglar los pelitos de su propia hija con nada de lo que había en las tiendas. Ben es un emprendedor fintech, y no dejaba de hacerse la misma pregunta: si todos los padres que conocemos tienen este problema, ¿por qué no existe un producto para ello?
Buscamos, durante años. Todo era o para adultos, lleno de alcohol y siliconas pesadas, o un producto «infantil» que solo era marketing sobre la misma fórmula. Nada estaba hecho para los pelitos, para cabezas pequeñas, para un día de cole.
Así que dejamos de buscar y empezamos a crearlo nosotros. Una varita, una misión: domar los pelitos, con suavidad, y que se vaya con el cepillo por la noche. Fijación vegetal, sin alcohol, sin químicos agresivos. El producto que siempre esperamos encontrar en la estantería.
Flyaway Fairy es nuestro primer producto y nuestro único producto, porque preferimos hacer una cosa bien antes que llenar una estantería. Está hecho por una familia, para familias, y probado cada mañana frente al espejo de nuestro propio baño.
Si tus mañanas se parecen a las nuestras, el hada está hecha para ti.
Alexandra & Ben